Difundan el amor, uno por uno.
9 de diciembre de 2014|
Vistas: 1084La caridad no es solo un signo de civilización, sino también una forma de expresar nuestro amor. Ayudarnos unos a otros y ser benevolentes con los débiles y los pobres es una virtud tradicional de la nación china.
La escuela secundaria Qing Tuan Zhuang, ubicada en el noroeste de China, una zona pobre y desértica, ha sido un ejemplo de ello. Desde 2005, el grupo de inversión Ling Tong ha donado anualmente a esta escuela para ayudar a sus alumnos a completar sus estudios. Entre noviembre y diciembre de 2020, el grupo solicitó una nueva donación. Todos los miembros del grupo reaccionaron positivamente, especialmente nuestro director. Todos participaron en esta iniciativa, y una ola de amor y energía positiva inundó inmediatamente toda la empresa. El dinero, cargado con los mejores deseos y esperanzas de cada empleado, inspira a los estudiantes a sentirse más seguros y valientes en sus vidas.
• Hasta ahora, las infraestructuras escolares como el laboratorio, el dormitorio y el comedor ya se han puesto en funcionamiento. Esto supone una gran ayuda para los estudiantes y los profesores. Además, el comedor estudiantil también figura como edificio modelo en su condado. Por otro lado, la tasa de matriculación y la tasa de abandono escolar de esta escuela están mejorando cada vez más. Todas las noticias demuestran que el Programa de Patrocinio Estudiantil de Ling Tong ha obtenido resultados iniciales significativos.
Como dice la letra de una canción: "Que cada uno done un pedacito de amor, y la palabra será más hermosa". Cantemos juntos y difundamos nuestro amor uno por uno.









